| Lunes, 12 de mayo de 2008 | ||||||||||||||||||||||||||||||||
|
[Volver a índice]
|
>> Portada > Pacientes > Menopausia MENOPAUSIA Dr. Pablo Herrero Puente. Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. Hospital Central de Asturias. Oviedo. España. Índice: ¿Por que se tiene la menopausia? ¿Qué síntomas son los más precoces? ¿Qué complicaciones tiene la menopausia? ¿Cómo se trata la menopausia? ¿Qué perspectivas de nuevos tratamientos existen? Fecha de actualización: noviembre de 2004 La menopausia consiste en la desaparición de la menstruación en la mujer. Técnicamente la menopausia es la última hemorragia menstrual controlada por los ovarios. Se considera que ha pasado cuando la ausencia de la hemorragia menstrual es de, por lo menos, 6 meses. Este proceso es normal dentro del desarrollo de la mujer. Se debe a una serie de cambios hormonales que se producen en un momento de su vida que varia de forma individual, pero que se suelen dar con una mayor frecuencia entre los 45 y los 55 años. Aunque en un sentido amplio se viene hablando de la menopausia como un periodo de transición hacia la senectud, de una forma más estricta, es preferible hablar de climaterio, que es el periodo de tiempo que se inicia con las primeras alteraciones menstruales, se continúan con la desaparición de la menstruación, y prosigue unos años después de ella. ¿POR QUE SE TIENE LA MENOPAUSIA? La principal causa de la menopausia es el descenso en la producción de unas hormonas sexuales femeninas que son los estrógenos. Esto se debe a modificaciones que se producen en los ovarios, que son los productores naturales de los estrógenos. Estas modificaciones que dan lugar a la disminución de los estrógenos no se producen de una forma brusca, sino que ocurre lentamente, durante un periodo de años. Las mujeres experimentan una transición lenta, pasando de tener ciclos regulares a tenerlos irregulares hasta el cese de la menstruación. Las consecuencias más notables de la caída de los niveles
de estrógenos son los ciclos menstruales irregulares y los llamados
síntomas vasomotores que son, fundamentalmente, los sofocos y
la sudoración. Estos síntomas están presentes en
el 80% de las mujeres menopáusicas. Estos síntomas son
los que aparecen con una mayor frecuencia, pero hay otros (tabla 1)
que son menos frecuentes, y que aunque pueden aparecer en cualquier
momento de la vida, hay una fuerte relación entre ellos y la
desaparición de la menopausia. Síntomas que con una menor frecuencia aparecen en las mujeres menopáusicas:
La deficiencia de los estrógenos tiene como resultado la atrofia del epitelio y del tejido conjuntivo en diferentes lugares, incluyendo entre ellos la pared vaginal y la pared uretral. Esta atrofia en la pared de la vagina hace que se produzca sequedad vaginal con el consiguiente cambio en su flora bacteriana habitual lo que predispone a infecciones recurrentes y a la aparición de secreción vaginal. Otra consecuencia de esto es la dispareunia o dolor al mantener relaciones sexuales. Como consecuencia de la alteración del epitelio de la uretra surge la sensación de micción imperiosa o la incontinencia urinaria. También se produce una alteración en la piel lo que se traduce en una formación acelerada de arrugas. Ninguno de estos síntomas tiene un origen relacionado exclusivamente con la menopausia sino que tienen una fisiopatología multifactorial. Ahora bien, lo que es cierto es que la falta de estrógenos desempeña un papel contributivo o acelerador. La intensidad de todos estos síntomas varia entre unas mujeres y otras, y va a ser, tanto su presencia o no, como su intensidad, lo que va a determinar que una mujer reciba o no tratamiento. ¿QUE SINTOMAS SON LOS MAS PRECOCES? Los primeros síntomas que una mujer va a notar, y que son consecuencia directa de la producción irregular de estrógenos, son los ciclos menstruales irregulares y los síntomas vasomotores (sofocos, sudoración, etc.). La irregularidad de los ciclos suele comenzar en la quinta década de la vida de la mujer, la hemorragia menstrual se va haciendo cada vez menos frecuente hasta que, alrededor de los 51 años cesa completamente. En cuanto a los otros síntomas, los vasomotores, pueden comenzar incluso cuando la mujer tiene todavía ciclos normales, y suelen ceder cuando los estrógenos se han estabilizado en niveles bajos. La dispareunia y la micción imperiosa, que son síntomas debidos a la atrofia del epitelio de la pared vaginal y de la uretra, son los siguientes en aparecer, y lo hacen, de forma típica, unos años después de la menopausia. El resto de sintomatología que relacionamos con la menopausia (incontinencia urinaria de esfuerzo e infecciones recurrentes del aparato genitourinario) aparecen ya unos años después, y en algún caso, en las etapas finales de la vida. ¿QUE COMPLICACIONES TIENE LA MENOPAUSIA? No se puede hablar de complicaciones de la menopausia, sino de consecuencias. Dos son las consecuencias más graves de la menopausia:
Hay otra alteración, que aparece frecuentemente durante la menopausia, y que, si bien, no tiene unas consecuencias para la salud tan importantes como las dos anteriores, si que puede alterar en gran manera la calidad de vida de las mujeres postmenopáusicas. Esta alteración es la depresión, que aunque puede tener relación con los cambios hormonales, no hay que olvidar los cambios relacionales que ocurren durante esta fase de la vida de las mujeres. La depresión puede estar condicionada por la etapa de "nido vacío" es decir, con el alejamiento de los hijos del hogar, y que en un gran número de las mujeres les acontece en estas edades de la vida. También puede estar en relación con la aparición de las alteraciones físicas fisiológicas de esa edad, o con el rechazo que en nuestra cultura se produce hacia la menopausia, a la que se le asocia con la vejez y con la pérdida de la feminidad. ¿COMO SE TRATA LA MENOPAUSIA? Ver siguiente apartado El tratamiento de la menopausia es la Terapia Hormonal Sustitutiva (THS) que consiste en la administración de estrógenos, ya sean sintéticos o naturales, junto con progestágenos. La asociación de estas últimas a los estrógenos es para disminuir el riesgo que estos tienen de producir cáncer de endometrio. Las vías de administración fundamentales son la vía oral (preparados similares a los anticonceptivos hormonales orales) o la vía trasndérmica (parches). Se pueden diferenciar dos tipos fundamentales de indicaciones para la instauración de la THS, aquellas que van encaminadas al control del, ya comentado, síndrome menopáusico y las relacionadas con la prevención a medio y largo plazo de las patologías que aparecen o se agravan con la menopausia, sobre todo las alteraciones cardiovasculares y la osteoporosis. La pauta más utilizada de tratamiento es la cíclica durante los primeros 25 días del mes, descansando después. Durante el descanso se producirá un sangrado menstrual que nos orientará sobre si estamos consiguiendo un adecuado efecto terapéutico. THS para el tratamiento de los síntomas menopáusicos.
CAMBIOS EN EL TRATAMIENTO HABITUAL DE LA MENOPAUSIA.
RECOMENDACIONES DEL MINISTERIO DE SANIDAD Y CONSUMO DE ESPAÑA
Si usted está actualmente en tratamiento con THS le recomendamos lo siguiente:
gg La menopausia, como ya se ha comentado, no es ninguna enfermedad, sino que es un paso más en la evolución natural de la vida de cualquier mujer, por lo que no tiene sentido hablar de "la cura" de la menopausia. Lo que sí se puede hacer, y de hecho es lo que se persigue con el tratamiento hormonal, es disminuir el efecto deletéreo que sobre el hueso y el sistema cardiovascular, principalmente, tiene la ausencia de las hormonas sexuales femeninas. ¿QUE PERSPECTIVAS DE NUEVOS TRATAMIENTOS EXISTEN? Se están comercializando nuevas hormonas esteroideas sintéticas como la tibolona. Son hormonas que se han fabricado en laboratorios a partir de los estrógenos naturales. Su principal ventaja es que no suele producir descamación menstrual (solo en el 8,4% de los casos), lo que constituye una diferencia realmente valorable con el resto de pautas de THS que sí producen sangrados menstruales. No obstante, a nivel cardiovascular no representa ningún beneficio dado que no produce modificaciones significativas en el perfil lipídico, salvo una disminución de los trigliceridos. Es importante que toda mujer con edades alrededor de la menopausia se realice un control ginecológico así como un control rutinario por parte de su médico de cabecera con el fin de valorar otros factores de riesgo cardiovasculares (hipertensión, hipercolesterolemia, etc..) que sumándose a la menopausia puede aumentar el riesgo de que la mujer sufra alguna enfermedad relacionada con este sistema (accidentes cerebrovascular, angina de pecho, infarto agudo de miocardio, etc.). Es también importante para descubrir antecedentes tanto familiares como personales que contraindiquen la terapia hormonal. Riesgo de padecer cáncer de endometrio. Si se compara las mujeres que usan este tipo de terapia con mujeres que no la usan se observa que las primeras tienen un mayor riesgo de padecer cáncer de endometrio, sin que se haya observado un aumento de la mortalidad por este tipo de tumor. Se piensa que esto se debe a que las mujeres que toman este tipo de tratamientos suelen estar sometidos a mayores controles con lo que se descubren y se tratan tumores en estadios más precoces. Riesgo de padecer cáncer de mama. Este riesgo es mayor en aquellas mujeres que utilizan la terapia hormonal durante más de 10 años, tiempo mínimo requerido para prevenir la osteoporosis o disminuir el riesgo cardiovascular, aunque el riesgo de desarrollar este tipo de tumor es realmente pequeño si se utilizan estrógenos a dosis bajas. No obstante aumenta en aquellas mujeres con antecedentes familiares de primer o segundo grado de cáncer de mama, e incluso en grupos considerados clásicamente como de riesgo, como son las mujeres que padecen previamente enfermedad benigna de la mama, no han tenido embarazos o el primero lo tuvieron con más de 30 años. La terapia hormonal sustitutiva tiene una serie de contraindicaciones y precisa un control tanto previo al comienzo del tratamiento como posterior, por lo que es importante recordar que no se puede realizar este tipo de tratamiento sin seguir un riguroso control médico. Bibliografia: 1.- Morera Montes J, Navarro Gómez H. Menopausia y tratamiento hormonal sustitutivo. Análisis de eficacia y posibilidades de utilización. En: Libro del año de Medicina Familiar y Comunitaria. Ed. Saned. Madrid; 1996: 261-79. 2.- Burger H, Boulet M. Perspectiva actual de la menopausia. Ed. Ciba. Barcelona 1991. 3.- Comino Delgado R. La menopausia. Ed. CEA. Madrid 1990. 4.- Gerhard M, Walsh BW, Tawakol A et al. Estradiol therapy combined with progesterone and endothelium-dependent vasodilatation in postmenopausal women. Circulation 1998 Sep 22; 98 (12): 1158-63. 5.- Sbarouni E, Kyriakides ZS, Kremastinos Dth. The effect of hormone replacement therapy alone and in combination with simvastatin on plasma lipids of hypercolesterolemic postmenopausal women with coronary artery disease. J Am Coll Cardiol 1998 Nov; 32: 1244-50. 6.- Hulley S et al. Randomized trial of estrogen plus progestin for secondary prevention of coronary heart disease in postmenopausal women. Heart and Estrogen/progestin Replacement Study (HERS) Research Group. JAMA 1998 Aug 19; 280: 605-13. 7.- Cabero Roura A. Post-menopausia y enfermedad cardiovascular. Ed. Springer-Verlag Ibérica. Barcelona 1998. 8.- Ory SJ, Field CS, Herrmann RR, Zinsmeister AR, Riggs BL. Effects
of long-term transdermal administration of estradiol on serum lipids.
Mayo Clin Proc 1998 Aug; 73: 735-8.
|
|||||||||||||||||||||||||||||||
| Aviso a pacientes: La información de este sitio está dirigida a profesionales de la Medicina y al Público en general. Su contenido no debe usarse para diagnosticar o tratar problema alguno. Si tiene o sospecha la existencia de un problema de salud, consulte a su médico de cabecera. | ||||||||||||||||||||||||||||||||