INSUFICIENCIA CARDÍACA (IC) Dr. José Manuel Rojo Manaute. Especialista
en Medicina Familiar y Comunitaria. Hospital Central de Asturias. Oviedo.
España.
El corazón actúa como una bomba que envía la sangre
a las distintas partes de nuestro cuerpo que la necesitan. Cuando esta
bomba es deficiente la persona sufre de insuficiencia cardíaca.
Inicialmente, la IC puede manifestarse únicamente con el ejercicio,
pero con la progresión de la enfermedad los síntomas y
los signos típicos (ver abajo) aparecen incluso en reposo.
¿QUE IMPORTANCIA TIENE?
Las enfermedades del corazón, tomadas en su conjunto, constituyen
la principal causa de morbilidad y mortalidad en los países desarrollados.
En el caso de la IC se estima que afecta al 1% de la población,
es decir, en España supone unas 400.000 personas con IC. Su posible
pronóstico y evolución a largo plazo es variable y las
tasas de mortalidad varían del 10%, en caso de síntomas
leves, al 50%, en caso de síntomas avanzados o progresivos, al
cabo de 1 año. El resultado del tratamiento inicial suele ser
bueno independientemente de la causa.
La edad a la que predomina depende de la etiología (ver etiologías
más abajo) y del sexo, siendo más frecuente en el sexo
masculino entre los 40 y los 75 años de edad y teniendo una frecuencia
similar en ambos sexos a partir de los 75 años. Además,
es la causa de hospitalización más común en individuos
mayores de 65 años.
¿COMO ES LA ESTRUCTURA Y EL FUNCIONAMIENTO
DEL CORAZON?
En las siguientes líneas repasaremos de un modo muy básico
la estructura y el modo de funcionamiento del corazón y lo compararemos
a un modelo figurado: una bomba de pistones, para que nos ayude a comprender
qué está ocurriendo en una IC.
Estructura y funcionamiento del corazón comparado con una
bomba de pistones
La bomba. Quizás sea más fácil imaginarnos
el corazón como dos sistemas de bombeo separados (corazón
derecho y corazón izquierdo) y cada sistema de bombeo formado
por dos bombas de pistón: una bomba pequeña (la aurícula)
que ayuda a que se cargue mejor la bomba grande (el ventrículo).
En el corazón derecho, la bomba grande impulsará la
sangre hacia los pulmones y en el izquierdo hacia el resto del cuerpo.
El sistema de conducción y excitación. Nuestra bomba
es eléctrica y queremos que haga circular la sangre a un número
de litros por minuto. Para ello necesitamos que los pistones compriman
la sangre en el interior de las cámara con un ritmo y una frecuencia
adaptada a nuestra necesidad. Los pistones comprimirán la sangre
cuando les llegue electricidad a través de unos cables (sistema
de conducción). La electricidad se generará en un marcapasos
que descargará periódicamente en el sistema de conducción.
La generación de la fuerza. Los pistones comprimen la sangre
gracias a que están compuestos de subunidades con capacidad
para acortarse: los sarcómeros. Para entender qué ocurre
cuando la electricidad activa el pistón compararemos la generación
de la fuerza por los sarcómeros a la generación de fuerza
que podemos realizar con un grupo muscular por ejemplo en un brazo.
Si quiero levantar un peso (bastante pesado) flexionando el antebrazo
sobre el brazo pero con mi codo totalmente estirado, puedo observar
que tengo menos capacidad para generar fuerza que si comienzo a intentar
levantar el peso con el codo flexionado a 90° (situación
de sobredistensión). Si quiero ahora levantarlo con el codo
casi totalmente flexionado, observaré que no sólo me
queda ya muy poco recorrido (con lo que no lo puedo levantar mucho)
sino que no realizo tanta fuerza como con el codo a 90°. Recordemos
que el corazón es también un músculo, y en este
caso el modo de generar la fuerza quizás se parezca más
al modelo de nuestro brazo que al del pistón de una bomba.
Precarga y postcarga. La posición en que se encuentra el
pistón cuando la sangre ha entrado en el cilindro (ventrículo)
es la precarga. La fuerza que tiene que hacer el pistón para
vaciar el cilindro es la postcarga y será mayor si existe alguna
obstrucción en la salida del cilindro o en las tuberías
a las que está conectado.
Estructura y funcionamiento "real" del corazón.
Estructura y funcionamiento estudiable a simple vista.
El corazón es un órgano hueco que recibe la sangre
de las venas y la propulsa a través de las arterias. Está
dividido por un septo (o pared) músculomembranoso en dos
mitades (la derecha o venosa y la izquierda o arterial) cada una
compuesta de una cámara de admisión (aurícula)
y otra de eyección (ventrículo) de sangre. Las cámaras
de eyección (ventrículos) disponen de dos válvulas
(una de admisión en el orificio de comunicación con
la aurícula y otra de escape en el orificio de salida del
ventrículo) para evitar la regurgitación de la sangre,
es decir, para forzar la circulación de la sangre en un solo
sentido ya que impiden que la sangre vuelva al ventrículo
una vez atravesada la válvula. Las cámaras de admisión
(aurículas) no disponen de válvula de admisión.
La mitad derecha del corazón recibe la sangre que proviene
de casi todo nuestro cuerpo a través de las venas cavas (superior
e inferior) y la propulsa a través de la arteria pulmonar
hacia el pulmón. La mitad izquierda del corazón recibe
la sangre que proviene del pulmón a través de las
venas pulmonares y la propulsa a través de la arteria aorta
hacia las distintas partes de nuestro cuerpo.
De este modo, la mitad derecha del corazón se comporta como
una bomba que envía sangre al pulmón para lograr allí
la eliminación de dióxido de carbono (CO2) y el intercambio
de este CO2 por oxígeno. La sangre oxigenada vuelve entonces
al corazón izquierdo para ser expulsada por la aorta al resto
del organismo a través de arterias menores que finalmente
se ramifican en capilares, donde los nutrientes (y diversos medicamentos)
son intercambiados entre las células del cuerpo y la sangre.
La irrigación de la musculatura del corazón se realiza
a expensas de las dos arterias coronarias: derecha e izquierda.
Anatomía y fisiología microscópica .
La capacidad de propulsión de la sangre por el corazón
se basa en la actividad contráctil del músculo cardiaco.
La actividad contráctil depende básicamente de dos
sistemas:
En condiciones normales se produce con una frecuencia y un
ritmo de contracción gobernados por células especializadas
que forman un sistema de excitación y conducción
independiente de la estructura muscular. Es decir, el corazón
dispone de marcapasos que originan corrientes eléctricas
(por mecanismos de intercambio iónico rápido en
las membranas celulares) que son distribuidas a través
de un sistema de conducción a las células musculares
con actividad contráctil. Estas células musculares
al recibir la corriente eléctrica se contraen.
Situaciones que provoquen una alteración de la frecuencia
y el ritmo al que debe ser bombeada la sangre pueden predisponer
a una IC.
La capacidad contráctil de las células musculares
depende de unas estructuras especiales en su interior llamadas
"sarcómeros". El sarcómero tiene la capacidad
de "tirar" de los extremos de la célula que lo
contiene y, como ese "tirón" tiene su orígen
dentro de la célula, lo que provoca es una tendencia al
acotamiento de la misma. La fuerza de contracción que puede
realizar un sarcómero depende de la longitud que tenga
en el momento de comenzar la contracción (ver "funcionamiento
figurado" más abajo), así, la fuerza aumenta
a medida que aumenta la longitud del sarcómero pero existe
una longitud a partir de la cual el sarcómero está
demasiado elongado y su capacidad de realizar fuerzas disminuye
bruscamente. Por otro lado, situaciones en las que las células
(y por tanto los sarcómeros que contienen) se hallen de
algún modo comprimidas por su entorno o que provoquen un
exceso de distensión de las mismas pueden originar una
disminución de la capacidad para generar una fuerza contráctil,
predisponiendo a una IC.
Para una contracción correcta, el sarcómero debe
disponer de calcio, el cual podrá obtenerlo de depósitos
en el interior de la célula o del exterior a través
de canales de transporte específicos para el calcio. Este
hecho tiene importancia de cara al tratamiento como veremos luego.
Precarga y postcarga cardíaca. La precarga es la longitud
inicial de la célula cardíaca (y por tanto de sus
sarcómeros) medida cuando el ventrículo ha recibido
toda la sangre que puede admitir y está a punto de comenzar
a contraerse. La postcarga podemos considerarla como aquellos factores
que se oponen al vaciado del ventrículo (por ejemplo "estrecheces"
en las arterias a las que está conectada la aorta), aumentándonos
así la tensión o fuerza que tiene que realizar el
mismo para conseguir su vaciado.
Distensibilidad de la pared del ventrículo. Es importante
recordar que al llegar un volúmen de sangre al ventrículo
las paredes del mismo se estirarán, lo que provocará
un estiramiento del sarcómero. Este hecho es importante de
cara a la etiología (ver más abajo).
¿CUALES SON LAS CAUSAS DE LA INSUFICIENCIA
CARDIACA? (ETIOLOGIA)
La IC suele ser la manifestación final de alguna otra enfermedad.
Las causas pueden ser debidas a:
Fallo de la capacidad de contracción cardiaca.
Por alteraciones de las células cardíacas
Por ejemplo si se inflaman las células (miocarditis),
se mueren por falta de riego (infarto) o tienen alterada su función
normal (miocardiopatías).
Por sobrecarga de la precarga o de la postcarga.
La sobrecarga de la precarga se da en situaciones en que se esté
distendiendo demasiado el ventrículo por un exceso del
volúmen que le llega (por ejemplo en la insuficiencia aórtica
y mitral). Sería el caso que antes comparabamos al levantamiento
de un peso con el brazo totalmente estirado.
La sobrecarga de la postcarga puede darse en las estenosis aórtica
o pulmonar y en la hipertensión arterial o en la pulmonar.
Es decir, en situaciones en las que existe alguna obstrucción
a la salida propulsada de sangre por el ventrículo.
Fallo de la distensibilidad de la pared ventricular. Si la pared
del ventrículo no se distiende, el "pistón"
aceptará poca sangre y por tanto bombeará poca sangre
por latido. Este hecho puede darse en los aumentos de grosor de la
pared cardíaca (hipertrofia cardíaca), en las compresiones
del músculo cardíaco (taponamiento cardíaco o
pericardítis constrictiva), en procesos que dejen cicatrices
en la pared (infarto), en algunas miocardiopatías y en algunos
fallos valvulares agudos.
Fallo del sistema de excitación y conducción (arritmias).
Si el músculo no se está estimulando debidamente provocará
una disminución de la sangre que al contraerse suele expulsar.
¿CUALES SON LOS SINTOMAS Y SIGNOS DE LA INSUFICIENCIA
CARDIACA?
La clínica de la IC depende en gran parte del ventrículo
o los ventrículos que se afecten. Debido a que los dos ventrículos
trabajan en serie, el fracaso de un ventrículo suele condicionar
el fracaso posterior del otro. El fracaso de ambos ventrículos
se denomina IC congestiva.
Insuficiencia ventricular izquierda
El fallo del ventrículo izquierdo conlleva la incapacidad
de expulsar sangre a través de la aorta y el estancamiento
en los pulmones de la sangre propulsada por el ventrículo
derecho. Esto provoca:
Un aumento de la presión en los vasos pulmonares. Este
aumento de presión provoca la salida en exceso de líquido
intravascular hacia los tejidos circundantes y, una vez "inundados"
estos tejidos, hacia los alvéolos , lo que provoca una
disminución del intercambio de gases con el ambiente, fundamentalmente
del oxígeno. Así, podemos observar:
Disnea . Es un síntoma precoz. Inicialmente suele ser
de esfuerzo, con el aumento de la IC suele hacerse progresiva
apareciendo incluso en reposo. Como es una sensación subjetiva
es difícil de cuantificar, se suele valorar en cuatro grados
según el esfuerzo necesario para que aparezca: disnea de
reposo, o de pequeños, medianos o grandes esfuerzos.
Ortopnea. Es la disnea que se presenta al estar acostado y
alivia al ponerse de pie o sentarse. Al tumbarse, se produce una
redistribución del líquido de las partes bajas del
organismo (piernas, etc..) hacia el tórax, con lo que el
corazón insuficiente no logra impulsar ese volumen adicional
de sangre.
Disnea paroxística nocturna (DPN). Disnea brusca que
suele despertar al enfermo cuando duerme. Es debida a un obstrucción
al paso del aire por "inundación" de los tejidos
a nivel de los bronquios. En esta situación, los alvéolos
pueden permanecer aún "secos". La auscultación
de estos pacientes se acompaña de sibilancias , por lo
que también se denomina a esta situación "asma
cardíaca". Se acompaña muchas veces de tos.
Edema pulmonar. Es debido al mismo mecanismo que la DPN, sin
embargo aquí los alveólos son ya inundados. Consiste
en una respiración muy dificultosa en reposo con agitación,
tos y expectoración espumosa, de un color asalmonado en
ocasiones cuando el edema pulmonar asocia hemoptisis . La auscultación
de estos pacientes se acompaña de crepitantes en ambos
pulmones.
Una disminución del volúmen de sangre por minuto
que puede emitir el ventrículo izquierdo. Esto origina
una disminución del aporte de sangre a los tejidos corporales
que provoca palidez, frialdad, sudoración, oliguria , cansancio,
fatiga muscular, insomnio, anomalías de la conducta, obnubilación
etc... Al explorar al paciente podemos observar una taquicardia,
disminución de la tensión arterial y una auscultación
cardíaca característica.
Los síntomas de una IC izquierda mejoran al aparecer
una IC derecha, ya que la presión de la sangre que llega
a los pulmones va a disminuir al fallar también esta bomba.
Insuficiencia ventricular derecha. Sus síntomas son en general
pobres, al contrario que en la IC izquierda y son debidos a una congestión
de las venas del cuerpo (muchas veces visible a simple vista en las
venas del cuello: yugulares), las cuales recordemos que acaban desembocando
en el corazón derecho. Los más importantes son:
Edemas en las extremidades inferiores (sobre todo en los tobillos).
Dolor en el hígado (hepatalgia). La congestión
del hígado provoca dolor ya que distiende una cápsula
que lo rodea que es bastante sensible. Además, puede ser
observable a la exploración una hepatomegalia .
Pérdida de apetito, náuseas y sensación
de plenitud por edema de las estructuras que forman el tubo digestivo
(estómago, intestino...).
Ascítis (acumulación de líquido en la
cavidad peritoneal).
IC congestiva. Se denomina así a la IC derecha unida a IC
izquierda. Por tanto los síntomas y signos son consecuencia
de la congestión venosa pulmonar y del resto del cuerpo y de
la disminución en el aporte de sangre a los tejidos corporales.
¿QUE ESTUDIOS COMPLEMENTARIOS HAY?
Para complementar los estudios que se dedican a un paciente con IC
pueden realizarse radiografías de tórax, electrocardiogramas,
analíticas, ecocardiografía, cardiología nuclear
o cateterismo cardíaco. Estos estudios nos permiten confirmar
nuestro diagnóstico basado en los datos clínicos (síntomas
y signos), establecer la etiología de la IC, valorar la presencia
de desencadenantes en el posible empeoramiento de un paciente y estudiar
el modo en que están funcionando los ventrículos de cara
a conocer la gravedad de la situación actual del paciente.
¿CUAL ES EL TRATAMIENTO DE LA IC CRONICA?
Medidas generales
Dieta. Debe mantenerse un peso óptimo. El sobrepeso
aumenta el trabajo cardíaco, sobre todo durante el ejercicio.
Debe implementarse una dieta hipocalórica equilibrada.
Por otro lado, también es importante una buena nutrción
de los pacientes alcoholicos y los desnutridos. En cualquier caso,
debe restrigirse el consumo de sal ya que retiene agua en el cuerpo
y el corazón se ve forzado a movilizar esta agua por el
circuito de arterias y venas.
Ingesta de líquidos. Los pacientes con IC suelen tener
una sed intensa, sin embargo debemos restringir la ingesta a 1.5
a 2 l al día por la misma razón que la sal.
Alcohol y tabaco. El alcohol puede dañar las células
musculares del corazón y precipitar arritmias. Debe evitarse
o tomarse con moderación (ej. un vaso de vino en las comidas).
El tabaco aumento el riesgo de muchos problemas de salud incluidos
los cardíacos, por lo que debe evitarse a toda costa.
Ejercicio. El reposo en cama sólo suele indicarse en
pacientes con una IC aguda o crónica descompensada. En
la IC crónica debe animarse al paciente a realizar una
actividad física regular y moderada adecuada a su situación.
Vacunación. La IC puede predisponer a la infección
pulmonar, que es causa frecuente de hospitalización. Se
recomiendan las vacunas frente a la gripe y al neumococo.
Tratamiento farmacológico. El tratamiento estará enfocado
a controlar los mecanismos que conducen a un fallo del corazón
como bomba. Así, para que éste funcione mejor procuraremos
reducir el exceso de la precarga, el exceso de la postcarga y aumentar
la fuerza con la que se contrae el corazón. Por otro lado,
procuraremos tratar las causas (y los desencadenantes) de la IC, así,
por ejemplo, una IC debida al mal funcionamiento de una válvula
podría precisar cirugía para recambiar la válvula.
Los diuréticos actúan disminuyendo la precarga, ya
que provocan que el individuo orine y pierda una parte (en la orina)
del volúmen de líquido que el corazón tiene que
hacer circular, procurando así que el músculo cardíaco
(sus sarcómeros) no tenga un exceso de distensión. Los
tres grupos de diuréticos más utilizados están
esquematizados en la figura 1 y en la tabla 1.
GRUPOS
FARMACOS
ACCIONES
Diuréticos de asa
Furosemida
Bumetanida
Son los más potentes.
Están se usan en la IC severa y
moderada y
en las IC agudas en urgencias.
Tiazidas
Clorotiazida
Hidroclorotiazida
Otros
Menos potentes.
Son más utilizadas en IC leve
a moderada.
Ahorradores de potasio
Amiloride
Espironolactona
Otros
Además de provocar que
el paciente orine ahorran potasio.
Pueden ser necesarios como
asociación a alguno de los
otros diuréticos.
Los vasodilatadores actúan disminuyendo la precarga y la
postcarga, según el tipo, debido a que aumentan el diamétro
de ciertos vasos periféricos (arteriolas). La vasodilatación
de las arteriolas, hacia las que envía sangre el ventrículo
izquierdo, permite a este ventrículo emplear menos fuerza en
la eyección de sangre debido a una disminución de las
resistencias periféricas. La vasodilatación de los vasos
que llevan sangre hacia el ventrículo derecho reduce la presión
a la que se llena este ventrículo, permitiendo una disminución
de la precarga. En la IC (crónica) suelen usarse vasodilatadores
del tipo de los "Inhibidores del Enzima de Conversión
de Angiotensina" (ej. enalapril, captopril, etc...).
La digoxina actúa aumentando la fuerza de contracción
cardiaca. Es un medicamento útil pero puede tener efectos secundarios
de gravedad variable. Si un paciente tratado con digoxina tiene náuseas,
dolor abdominal, malestar general, confusión mental o pulso
lento acuda a un servicio médico.
¿COMO SE PUEDE PREVENIR?
Diminuyendo los factores de riesgo cardiovascular como el tabaco,
colesterol, estilo de vida sedentario e hipertensión.
Procurando un consumo moderado de alcohol (ver arriba).
Previniendo la progresión de enfermedades cardíacas
hacia una IC mediante los tratamientos pertinentes específicos.
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