Bienvenido/a, Jueves, 17 de mayo de 2012

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Universidad de Oviedo | Facultad de Medicina | Departamento de Medicina | Área de Medicina |

CALIDAD DE LAS PÁGINAS WEB SOBRE FORMACIÓN MÉDICA CONTINUADA
_________________________________________________________________________
| Portada | Abreviaturas | Indice | Introducción y objetivos | Material y Métodos | Resultados | Discusión | Conclusiones | Bibliografía |

  • INTRODUCCIÓN Y OBJETIVOS

La formación médica continuada (FMC) surge como consecuencia del esfuerzo del médico para mantener su competencia profesional, haciendo frente al desarrollo constante de la medicina1 . Algunos autores,  opinan que la FMC es un componente de la actividad profesional, aunque resulta obligatoria  en  países como Australia o Nueva Zelanda2 . Esta obligatoriedad se traduce, en términos generales, en la realización de exámenes de recertificación cada 5 ó 7 años, pudiendo ser el médico retirado total  o parcialmente del ejercicio  profesional en caso de demostrar un rendimiento pobre y no modificable tras un proceso individualizado de reaprendizaje 2,3

Resulta curiosa la falta de programación y estructuración del periodo más largo y decisivo del médico (en contraposición con la fase de formación pregraduada), aunque se han sugerido algunas premisas, contenidos y comentarios sobre la FMC, como son:

-         El aprendizaje debe ser más efectivo y capaz de provocar cambios reales en el manejo del paciente 4,5 .

-         Debe implicar a los diferentes profesionales del ámbito sanitario6,7.

-         Debe ser dirigido, según las necesidades individuales de cada médico 5,7.

Por otra parte, parece obvio que en la próxima década, el mayor avance en materia de información sanitaria y médica, se deberá a los ordenadores y a las telecomunicaciones7. Internet ha puesto al alcance tanto de profesionales como de pacientes los últimos conocimientos médicos, pudiendo llegar incluso, a modificar la relación médico-paciente, dirigiéndola hacia una toma de decisiones compartidas 8

Frente a este aspecto positivo, el libre acceso a la información médica podría crear falsas expectativas ya que, en ocasiones, el sistema sanitario tiene sus limitaciones. Como dijo Coiera9 : “¿puede la gente que dispone de información casi ilimitada, tolerar un trato que no alcanza el nivel óptimo en materia de salud?”.  

La simbiosis entre FMC e Internet aporta algunas otras ventajas como son la disminución de los costes de formación, la permanente actualización en los cambios y la universalización de los conocimientos. Factores todos ellos que, como en otras áreas científicas, sociales, comerciales, etc, inducirán en los próximos años una expansión ilimitada de la información médica.

Pero la red de redes no sólo aporta ventajas pues presenta el inconveniente de la falta de control sobre la calidad de los contenidos, lo cual en medicina puede llegar a ser peligroso10,11. Además, aunque existen webs encargadas de revisar la información médica en la red, éstas  poseen criterios variables y de dudosa utilidad13.

Asimismo, a diferencia de los estándares de la información profesional “en papel”, los criterios de autoría, conflicto de intereses y ética en general, habitualmente referidos al menos de forma sucinta en las revistas médicas profesionales impresas,  aparecen reflejados en contadas webs de contenido médico.

Con éstas premisas, nos hemos planteado un estudio al objeto de evaluar la calidad de las páginas web sobre FMC, obtenidas a través de los buscadores más populares, aplicando criterios universalmente aceptados en la actualidad.

Dentro de nuestros objetivos podemos diferenciar tres apartados:

1. -  Conocer la facilidad o dificultad de acceso a las webs de FMC.

2. -  Describir los criterios de calidad que se han señalado hasta la actualidad para la evaluación de las webs profesionales de FMC.

3. -  Caracterizar de forma prospectiva, aplicando los criterios mencionados en el punto dos, una muestra significativa de webs profesionales de FMC.

1.1. Formación Médica Continuada e Internet. Situación actual.

1.1.1. El inicio de la FMC e Internet

No resulta fácil sistematizar en la actualidad el espectro de FMC en Internet, dada la anarquía general de los contenidos de las webs médicas profesionales. Existen webs de alta calidad científica y ampliamente  conocidas como Medline (http://www.nlm.nih.gov/databases/freemedl.html), Medscape (www.medscape.com), CDC (www.wonder.cdc.gov), FDA (www.fda.gov/cder/), Agencia Europea del Medicamento (www.emea.eu.int), pero indudablemente su objetivo no puede decirse que sea, de un modo estricto, la FMC. Otro campo en la información médica es el de las revistas on-line y/o  de papel con expresión on-line tales como Nature (www.nature.com) o Lancet (www.thelancet.com).  Tampoco éstas, a pesar de aportar indudables ventajas para una información médica, tienen como objetivo la FMC.

Podríamos situar el comienzo de las webs  de FMC en Internet a principios de los años 90, cuando de un modo progresivo se van  incluyendo contenidos de texto que se complementan con preguntas tipo test que pueden ser respondidas  vía correo electrónico y obtener  posteriormente una evaluación de las respuestas.

A éste grupo pertenecen la del Hospital Virtual (www.vh.org), la de la Academia Americana de Médicos de Familia (www.aafp.org/) y, en Europa, la de la Universidad de Rennes (www.univ-rennes1.fr/fc/medecine/index.htm).

Sin embargo todas ellas representan una prehistoria reciente, pues en los cinco últimos años han aparecido multitud de webs, gratuitas y de pago, en las que se suele mostrar ya en portada el término FMC.

1.1.2. Criterios de calidad de las webs médicas profesionales.

La primera alusión a la necesidad de un control de calidad pertenece a Silberg 14, quién propone valorar la calidad de las webs médicas al igual que se valoran las revistas impresas en papel.

Intentando sistematizar los criterios de calidad que se han sugerido hasta la actualidad por distintos autores, podemos citar los siguientes:

Criterio 1. Autoría de los contenidos.
Fue uno de los primeros criterios sugeridos por  el propio Silberg14 y  Wyatt15, que consideran primordial especificar quién ha elaborado los contenidos presentados. Además, Hernández-Borges16 propone utilizar el Indice de Impacto del autor como indicador de calidad de lo expuesto. 

Criterio 2. Conflicto de intereses.
Este criterio merece un comentario aparte, dado  que si ya es difícil de controlar en la información impresa, cuando ésta es on-line, resulta aparentemente más fácil de manipular.

Es indudable que, desde la primera revista en el Índice de Impacto  (Nature) hasta las de menor entidad, todas ellas son mantenidas en última instancia por un capital económico, que procede de las suscripciones de la propia revista y de la industria farmacéutica,  en forma de publicidad. Sin entrar a juzgar sobre si esto debe de ser o no así, de momento lo es, y esta situación  parece  traspasarse progresivamente a todo tipo de información médica en Internet.

Pero cuando menos y  al igual que se realiza en las revistas de papel, parece lógica una declaración de principios, en cuanto a que los resultados o texto general presentados en una web médica, no están sometidos a intereses económicos. Un ejemplo de código de conducta en la red para sitios de Salud y Medicina es HONcode que se basa en 8 principios (Tabla 1).

La inclusión de un texto señalando la ausencia de conflicto de intereses, es obvio que debe de existir, para autores como Silberg14 y  Wyatt15,  y este criterio ha sido confirmado en uno de los últimos congresos sobre Ética Médica en la red19.

1. Especificar el autor.

2. Complementariedad de la información.

3. Respetar la confidencialidad del paciente/visitante.

4. Apoyar con referencias los datos expuestos.

5. Justificación sobre posibles tratamientos /servicios.

6. Facilitar información adicional.

7. Clarificar los patrocinadores.

8. Honestidad en cuanto a publicidad y política editorial.

Tabla 1 Principios en los que se basa HONcode
(modificado de www.hon.ch/HONcode/Spanish/)

Criterio 3. Bibliografía.
La presencia de las fuentes de información utilizadas para crear las webs de FMC es un criterio exigible14,15,16,19 pues estas fuentes, al igual que cuando aparecen en el formato papel, señalan siempre la fecha de edición, permitiendo evitar los errores que pudieran dimanarse de una información obsoleta. A su vez, la existencia de bibliografía permite ampliar los contenidos de la web
.
Criterio 4. Fecha de la última actualización.
De forma similar al apartado anterior, permite orientar al  lector  sobre la vigencia de los conocimientos presentados y evitar contenidos ya caducos14,15,16,19 .

Criterio 5. Patrocinador.
Las webs deben indicar siempre quién las sustenta económicamente, incluyendo a toda empresa u organizaciones que hayan contribuido a la elaboración de sus contenidos, aunque en ocasiones no guarde relación con la realización técnica de la misma.

Junto con el patrocinador debe contemplarse, según algunos autores16, la dirección del Webmaster o a quién se puede dirigir el lector ante la presencia de dudas o discrepancias

.Criterio 6. Herramientas de búsqueda.
Hasta la actualidad, se han desarrollado dos opciones que, en ocasiones, coexisten en la misma web. Por una parte, los directorios de categorías que podemos comparar a los índices de contenidos de un libro, con la ventaja de que al presionar uno de los apartados o subapartados  de este índice, llegaríamos a sus contenidos de una forma directa.

 La otra opción, consiste en un motor de búsqueda que alberga un índice no visible de las palabras clave incluidas en los enunciados del texto. Esta última opción, mediante la metodología Booleana, permite a través del empleo de los términos “y”, “o”, “no” la búsqueda selectiva de contenidos específicos.

En general todos estos implementos, índices y métodos de búsqueda, derivan de la idea inicial de los fundadores de Yahoo y del que, probablemente, fue el primer motor de búsqueda de la red (Altavista). En cualquier caso, todas las herramientas deben permitir una búsqueda sencilla, rápida y eficaz.

Criterio 7. Ética.
La ética personal, diferenciándola de la bioética que pudiera suponer el conflicto de intereses, ha sido destacada por algunos autores8,17 en relación expresa con el respeto a la  privacidad de los visitantes y de los datos que éstos pudieran aportar. La existencia de herramientas internas que cataloguen las preferencias de los visitantes y las archiven, inicialmente podría ser ética siempre y cuando no se utilice para otros fines, como puede ocurrir con las bases de datos de empresas públicas o privadas. Lamentablemente, la mayor parte de las webs de FMC exigen  la activación de este tipo de herramienta, representada por las cookies (información que envía el servidor al cliente cuando se establece una conexión por primera vez, que se almacena en un directorio del disco duro, y es consultada de nuevo por el servidor al volver a entrar en conexión).

En relación con el segundo criterio, y dentro del concepto de ética, los mismos  autores8,17  señalan que la publicidad no debe interferir ni relacionarse directamente, de forma provocada, con los contenidos científicos; ésta última situación tampoco es respetada por numerosas webs, por lo cual no es extraño que, por ejemplo, al realizarse una búsqueda sobre diabetes aparezca junto al texto  un reclamo publicitario (banner) anunciando un antidiabético

Criterio 8. Respaldo institucional.
Al igual que ocurre en la información médica escrita en papel, la forma de respaldo institucional clásica es el aval de los contenidos por la propia institución que elabora la web, como ocurre en Hospital Virtual, Rennes, Medline o NHL americana. 

También puede darse un respaldo indirecto a través de la relación laboral de los autores de los textos con una Universidad, que suele ser lo más frecuente12, con un Hospital, o con otro centro de investigación, e incluso, en algunos casos, por autores de prestigio que trabajan de forma autónoma.

Criterio 9. Sistema de autoevaluación.
Este criterio ha tomado auge desde el momento en que algunas Sociedades profesionales médicas americanas comenzaron a utilizar Internet para revalidar la cualificación de sus profesionales (por ejemplo, la Academia Americana de  Médicos de Familia (http://www.aafp.org/ o la de Cardiología (www.acc.org/). No obstante, otras webs profesionales, han incluido también  ésta postura metodológica; entre ellas podemos citar a “E medicine” que es la mayor web de urgencias en la actualidad, con unos textos actualizados de forma permanente, al final de los cuales el visitante puede autoevaluar los conocimientos aprendidos. En esta misma línea, se ha desarrollado “Harrison On-line” que presenta cuestionarios que pueden ser realizados tras la lectura de temas actualizados “update”.

Aunque este criterio no ha sido considerado prácticamente por ningún autor, parece al menos razonable su inclusión entre los criterios a considerar para evaluar una web médica profesional, especialmente cuando está dirigida hacia la FMC.

Criterio 10. Periodo de actualización.
Se trata de un criterio  ya clásico en los trabajos publicados previamente14,15,16,19. Su presencia,  permite contemplar la dinámica interna de la propia web, pues si el medio más rápido de difusión de la cultura en la actualidad, es la propia red, no parece coherente una falta de actualización periódica, que podría ser permisible en otro medio, pero no en éste.


1.2. La búsqueda de webs de FMC.  


Habitualmente, y dependiendo de la especialidad o tema que nos interese, lo más frecuente es hallar las páginas a través de los motores de búsqueda. Éstos, tras introducir una o más palabras en la caja del formulario de búsqueda, devuelven una serie de páginas cuyos contenidos son enlaces -direcciones URL- comentados referentes al asunto planteado. La presión de éstos enlaces, obtenidos  con el puntero del ratón permite llegar a lo que podemos denominar como documento terminal, esto es un texto dentro de una página web cuyos contenidos hacen referencia , habitualmente,  al epígrafe embebido en la URL (Uniform Resource Locator, acrónimo referente a la identificación específica de las direcciones para el acceso a documentos en la red ), que se señala en las páginas que selecciona el buscador.

©2001 D.Moro Quesada, J.L.Díez Jarilla. Depósito legal: M-48612-01; ISBN 84-923357-3-4

arriba

| Portada | Abreviaturas | Indice | Introducción y objetivos | Material y Métodos | Resultados| Discusión | Conclusiones | Bibliografía |

©Prohibida la reproducción total o parcial por cualquier medio salvo permiso explícito de los autores. Póngase en contacto con Director del proyecto
   
Aviso a pacientes: La información de este sitio está dirigida a profesionales de la Medicina y al Público en general. Su contenido no debe usarse para diagnosticar o tratar problema alguno. Si tiene o sospecha la existencia de un problema de salud, consulte a su médico de cabecera.
barra de navegacion